Siguenos en facebook
Mostrando entradas con la etiqueta ENTRENAMIENTOS 2012. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ENTRENAMIENTOS 2012. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de septiembre de 2012

Circular por Anaga(Casa Forestal-Afur-Taborno-Palo Jincado-Tamadite-Taganana-Vueltas Anaga


Con la idea de no saturarnos mucho y dejar como última etapa de entreno de la Tenerife Bluetrail los senderos por los que pasará dicha prueba, este fin de semana nos desplazamos hasta el Macizo de Anaga. Nos planteábamos hacer una circular que por su longitud a simple vista 21 km, parecía bastante sencilla, aunque si observamos con detalle el apartado del desnivel, se podría enmarcar como un entreno bastante exigente. A las incorporaciones de Aníbal y Fernando Gortazar después del periodo vacacional, se sumaban los ya habituales Enesto, Edu y Dani, crecido tras no extraviarse en el último entrenamiento.
Las ausencias más destacadas en el grupo las protagonizaron Luis y Babi, que se desplazaron el sábado hasta San Miguel, donde participaron en el duro trail san miguelero. Se rumorea que Babi, tras el esplendido resultado obtenido en esta prueba, está barajando la posibilidad de participar en una Ultratrail de Gran Nivel en un famoso camino lagunero, con nombre de fruta.

Con las primeras luces de la mañana nos ponemos en marcha desde la casa Forestal en Las Casas de La Cumbre.Aún a estas horas las cumbres de Anaga se esconden tras un velo blanco y húmedo, que a medida que comenzamos el descenso hacia Afur se va disipando gradualmente. Ico en cabeza del grupo, muestra su felicidad deslizándose hacia arriba y hacia abajo a gran velocidad por un túnel de vegetación por el que apenas puede penetrar la luz. El descenso resulta bastante divertido por su verticalidad. Se presenta sinuoso, con un suelo acolchado y húmedo.  

El primer claro, nos deja la primera foto del día. Roque Negro a la izquierda, Taborno al frente con su Roque apuntado al cielo nos ofrecen una estampa increíble. 

Los últimos tramos de bajada nos ayudan a entran en calor y pronto estábamos pisando el  corazón del Barranco del Tamadite, a la altura del caserío de Afur. Aquí cambiaban las tornas, de una bajada vertiginosa, ahora tocaba ascender hasta Taborno. Desde el primer momento, el terreno se muestra complicado, con un desnivel exigente que comienza a cortarnos a algunos de nosotros la respiración.

De nuevo,  las vistas al tocar la cumbre compensan el esfuerzo. Llegaba el momento aventura, la bajada hasta la Playa del Tamadite. Los Palos Jincados es sendero poco transitado que se toma justo antes de llegar al Roque de Taborno, en una bifurcación hacia la derecha. La vereda en general esta en buenas condiciones, bastante despejada. Hay que tener precaución en algunos tramos en los que la verticalidad lleva a pensárselo, pero bajando con cuidado no se presenta obstáculos insalvables. 

Superado el tramo inédito del recorrido, tocaba reponer algo de fuerzas por lo que dispusimos una pequeña parada en la Playa. Repuestos después de la pequeña parada, nos dispusimos a tomar el camino de la Costa hacia Taganana, prácticamente el único tramo que se prestaba para correr. El sol empezaba a lucir con fuerza, por lo que debíamos darnos prisa por alcanzar Taganana. El camino de la costa aunque las vistas que nos ofrece son espectaculares, cuando el sol pega con fuerza y no sopla brisa puede hacerse bastante duro. 
 Cada uno a su ritmo, el punto de reunión fue una brevera cercana a la entrada de Taganana, que asaltamos sin compasión en busca de algo de azúcar. Todo un encuentro dulce, que junto a la fuente cercana donde nos pudimos refrescar nos dio las fuerzas necesarias para afrontar la subida a Las Vueltas de Anaga, que nos llevaría de nuevo a La Casa Forestal punto de partida del entreno.



track entrenamiento wikiloc


 

lunes, 20 de agosto de 2012

Entrenamiento costero

Debido a las altas temperaturas y al estado de nuestros montes, este último fin de semana hemos optado por realizar una circular por la costa norte de Tacoronte. Con salida en Garimba,  desde mi casa, he rememorado los veranos de mi infancia, donde con el caldero de arroz amarillo a cuestas, me desplazaba a pie con mi hermana y mis sobrinos a la costa Tacorontera a para pasar un día de pesca y playa.


En cuanto al 7k, seguimos creciendo como equipo y a las ya nuevas incorporaciones de Babi, Ernesto y Cayo, esta vez se sumaba al entreno Fernando, compañero de fatigas de la Gomera Paradise Trail.

A pesar de las numerosas bajas por vacaciones, a las 7.30 de la mañana nos poníamos en marcha, estando presentes Edu, Baby, Luis, Fernando, Ico y yo.  Nada más arrancar, a menos de un kilómetro de la salida ascenderíamos a la cota más alta del recorrido en La Caldera de la Caridad en Tacoronte, zona habitual de mis entremos. Después de dar un par de vueltas al cono volcánico para coger temperatura, empezábamos el descenso hacia Valle de Guerra atravesando fincas abandonadas y otras donde los viñedos lucian cargados de uvas en plena maduración. Tocábamos asfalto bajando por Tagoro, hasta alcanzar la costa de Juan Fernández o de La Fuentecilla. La panorámica que nos ofrecía la atalaya del acantilado era impresionante. La visión de 180 grados abarcaba desde la costa del Apio, hasta la algo borrosa imagen de el Faro Buenavista. Bajada muy técnica por pequeñas veredas, hasta alcanzar la antigua casa abandonada, donde aún continúan manando los pequeños manantiales que tantas veces calmarón mi sed de pequeño y que mantienen viva la vieja y frondosa Ñamera.  Siguiendo el sendero, atravezábamos por los túneles de los cañaverales en dirección de La Punta de El Viento.

La visión del club de Tagoro, nos anunciaba otra imagen para recordar. A nuestros pies el pueblo pesquero del Prix, La Mesa del Mar y los acantilados de la Garañona con la playa de Los Arenales a sus pies llamaba poderosamente nuestra atención. Aún comenzaba a despertar el barrio pesquero  cuando lo cruzábamos a buen ritmo. Algunos madrugadores nos miraban extrañados, mientras que los pescadores regresaban de sus faenas marineras con un cesto de morenas. Por el camino de la costa llegamos a la Mesa del Mar, apenas una parada para tomar agua, pasábamos por La Playa de la Arena aún vacía de bañistas. El terreno se complica, pasamos de una superficie llana a saltar entre los callados hasta llegar al punto de acceso a los acantilados de la Garañona.
El acceso a esta playa es algo complejo, aunque haciéndolo con las debidas precausiónes y vigilando algunas zonas del camino donde podrían producirse pequeños desprendimientos, no nos iba a acarrear mayores problemas. Recomiendo ir acompañado de alguien que conozca el camino, aunque no es imprescindible y sobre todo es importante controlar los horarios de mareas, procurar coincidir con la baja mar.

Para empezar el primer obstáculo a salvar una pequeña pared, que generalmente está equipada con unas cuerdas, aunque trepando se pasa sin problemas este escollo.  Desde ahí el sendero se transforma en una vereda estrecha en el cruce del paso de la Hondura que podría dar algo de vértigo. Una vez superado este paso, nos encontraremos con un sendero campo a través, entre rocas, pequeños trepes y descenso hasta llegar a contemplar la primera visión de la playa de Los Arenales. En pocos minutos pisábamos la arena negra y limpia de la playa. Ni una sola huella en 1300 metros. Con Ico al frente, corríamos paralelos a las olas que llegaban a la orilla, mientras que a nuestra izquierda se levantaba la impresionante pared de 300 metros de acantilado. Al final de la playa nos dimos un pequeño respiro para contemplar la grandiosidad del paisaje, siendo consientes que aún estábamos en ecuador del entreno. La vuelta siempre se hace más corta, en el tiempo previsto pisábamos La Mesa del Mar. Volviendo sobre nuestros pasos hacia el Prix, tomamos una pista de tierra larga y tendida en la que Luis y Edu toman la delantera, mientras que el resto los seguíamos a distancia. El barrio del Puerto de la Madera era el colofón del acantilado. ¡Ufff..!, que calor y ahora subida dura por el barranco de San Juan, hasta alcanzar la Carretera General de Valle Guerra a Tacoronte. A la izquierda el Mercadillo de San Juan. El sol continuaba apretando por lo que nos apresuramos en dejar el tramo de asfalto detrás.

Ya vemos la cima de la Caldera,aunque Babi, utilizando sus encantos en un movimiento rápido le tira los tejos a una jovencita de más de 90 años y logra su objetivo, que no es otro que sacarle un plantón de un cáctus espectacular del unos 3 metros de altura por más de uno de ancho que según la señora, era de origen nipón y que Luis se encargó de llevar hasta la meta sano y salvo. En la meta, fuimos atendidos de urgencia debido a la deshidratación, aplicándonos un tratamiento de urgencia a base de cervecitas frescas como medida paliativa a esta situación. Los números son los siguientes 27,3 km. desnivel positivo 1.010 metros, desnivel negativo 1.010 metros.

track
+fotos